"150 años a todo tren
La línea Madrid-Alicante, primera en unir la capital con la costa, celebra su siglo y medio de historia con exposiciones, la edición de una página web y actos culturales Música tradicional, bailes regionales, ramos de flores entregados por bellas doncellas y la celebración de tres días de fiesta.
Con este preámbulo y, al más puro estilo de Bienvenido Mr Marshall, los alicantinos recibieron hace ahora 150 años a la monarca Isabel II y a todo su séquito en la estación de ferrocarril de la ciudad.
La reina fue un 28 de mayo de 1858 la viajera con billete 'número uno' de una línea de tren Madrid-Alicante que se inauguró a bombo y platillo y que destacó por ser la primera que unía la capital de España con un punto de costa.
Aunque parezca mentira, 150 años después de aquel evento de transcendencia social y económica, los alicantinos han vuelto a sacar la música y la danza a la calle para recordarlo.
"No hemos podido contar con la presencia de la reina doña Sofía -tal como soñábamos- para repetir el trayecto, pero el mismo día en que se ha cumplido el aniversario hemos recibido a los pasajeros de este tren con música, con representantes de las fiestas de Hogueras, traca y con bailes de El Postiguet. Además, el concejal de Cultura, Miguel Valor, ha descubierto una placa conmemorativa en el andén número dos", detalla Francesc Sabater, de Amigos del Ferrocarril de Alicante.
Estos actos se han completado con una exposición que recoge material de época, como los faros de las locomotoras de vapor, mapas antiguos, material del jefe de estación, como la bandera o la campana, una reproducción a escala de la estación de Alicante o, por ejemplo, la colección completa de trenes de latón de la Casa Payá.
Desde la Universitat de València y la Conselleria de Infraestructuras y Transporte tampoco han dejado pasar por alto el aniversario y han creado, a través de la Cátedra Demetrio Ribes, una página web donde recorren tramo a tramo la línea alicantina del ferrocarril para divulgar su historia y anécdotas.
"En otras ocasiones hemos celebrado los aniversarios con publicaciones, pero esta vez hemos apostado por las tecnologías multimedia", detalla Inmaculada Aguilar, responsable de la cátedra Demetrio Ribes.La dirección de esta página web conmemorativa es www.150ferrocarrilalicante.gva.es y en ella se puede navegar por documentos originales, como las concesiones que se dieron a empresas privadas para construir la línea, "animaciones donde se recrea la construcción de uno de los puentes, obra maestra de ingeniera de la época; vídeos sobre el paisaje ferroviario que acompaña a la ruta de Madrid-Alicante; la historia de empresarios e ingenieros que formaron parte del proyecto o la evolución del puerto de Alicante, que era la puerta de las mercancías de la capital", añade Aguilar.
Uno de los documentos llamativos que se ha colgado íntegro en la web es el diario de un poeta, que fue testigo de la visita real y que escribió toda la cadena de acontecimientos y actos oficiales que se realizaron. "El poeta se llamaba Juan Vila Blanco y se convirtió en el cronista de aquel evento que se tradujo en tres días de fiesta en Alicante. Son más de 300 páginas donde cuenta la historia de la ciudad, las comisiones y preparativos que precedieron a la visita y cada una de las comparecencias de la monarca", añade la investigadora.
Hoja de ruta La historia de este 150 aniversario de la llegada del ferrocarril a Alicante está plagada de anécdotas. "La más importante, sin lugar a dudas, es que la reina Isabel II se prestara a ser la imagen de modernidad de España siendo la viajera número uno de este tren.
Además, en este viaje -que duró muchas horas, y que tuvo escala nocturna en Albacete- la reina fue acompañada de su esposo; los infantes, uno de ellos siendo bebé; y de todo el séquito, incluido la nodriza".
Después de hacer noche en Albacete, el tren paró en Villena, "y en la estación se hizo el primer acto inaugural. A partir de aquí, paró en todas y cada una de las estaciones para que las autoridades locales rindieran honores a la familia real con música, flores y folclore", comenta Aguilar.
En el recorrido, la locomotora se detuvo sobre el puente de la rambla de Novelda, en Monóvar, para que la reina pudiera comprobar la infraestructura construida a 23 metros de altura.
"Este puente fue inmortalizado en unas imágenes que tomó un fotógrafo, Laurent, y que la empresa constructora de la línea, MZA, regaló a Isabel II en un álbum", indica Aguilar.
Mención especial merece la bendición que se hizo a la locomotora. "Existía un discurso especial para bendecir trenes y era largo y solemne", explican desde la cátedra.
En los tres días de fiestas que siguieron a la inauguración Isabel II asistió al teatro para ver la zarzuela Percances teatrales y estuvo en una corrida de toros, con espadas como Antonio Sánchez, El Tato, de Sevilla y Gonzalo Mora, de Madrid. "Entre los banderilleros estaban Matias Muñiz, Juan José Giménez y Ángel Navarrete", enumera Aguilar.
La familia real se hospedó durante su visita a Alicante en el Ayuntamiento, donde se habilitó una zona con habitación, salón y una capilla.
las provincias"
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