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domingo, 3 de janeiro de 2010

"RUTA DE LA PLATA"

Acabam de se cumprir 25 anos do encerramento desta via férrea de Espanha que possibilitava percorrer de Norte a Sul todo o território do país, junto ao seu limite oeste.

Todo o tráfego de mercadorias entre o Norte (Astúrias) e o Sul (Andalucia) poderia ser efectuado sem ter que passar pelo gargalo de Madrid.

Mas política ferroviária da época baseava-se no princípio errado do radialismo centrado em Madrid.
Tal política afunila todo o tráfego sobre a capital ao obrigar uma mercadoria que saia de Gíjon para Sevilha ou Valência a ter que ir a Madrid (Gíjon-Madrid-Sevilha/Valência) ou Barcelona para León ou Badajoz a fazer placa por Madrid.

Só agora, com o intuito de aliviar o autêntico "gargalo" em que se transformou a capital se fala de novo nas transversais.




"El 1 de enero de 1985, los trenes de la histórica línea férrea de la Ruta de la Plata dejaron de circular. Su "falta de rentabilidad" fue el argumento utilizado por el Gobierno socialista de Felipe González para justificar un cerrojazo que, aparte de tirar por tierra un siglo de historia ferroviaria, relegó al Oeste peninsular a la incomunicación y al subdesarrollo industrial.

Ni los más apasionados defensores del ferrocarril y de la Vía de la Plata niegan esa falta de rentabilidad económica. Por entonces, la línea férrea entre Astorga y Plasencia ni siquiera recaudaba los fondos necesarios para cubrir el 23% de sus gastos de mantenimiento.

Sin embargo, los partidarios de la reapertura del servicio denuncian una "estrategia calculada y bien programada" de las instituciones para cerrar una línea férrea que en el momento de su clausura tenía un estado de conservación bastante parecido al que hoy muestran servicios similares en países subdesarrollados.

El de la Ruta de la Plata era "un cierre anunciado", señala José Manuel Rodríguez Vidal, miembro de la Asociación Ferroviaria de Zamora.

Durante décadas, los sucesivos gobiernos centrales no invirtieron en el mantenimiento de la línea ni una sola peseta relegándola al abandono. "Hicieron que no fuera rentable", explica, para poder justificar el cierre. Además, a finales de los años setenta eclosiona con fuerza el sector del transporte de viajeros por carretera y las líneas de autobuses dieron la puntilla a los ferrocarriles.

El cierre no estuvo motivado por la orden ministerial dictada el 30 de septiembre de 1984 autorizando la clausura del servicio. En realidad, señala Rodríguez Vidal, fue la consecuencia lógica de su falta de competitividad.

Era imposible, continúa, seguir adelante con un servicio de transporte que, por poner un ejemplo, tardaba más de una hora y media en unir Salamanca con Zamora. Para cubrir ese trayecto, de apenas sesenta kilómetros, los autobuses de la época empleaban apenas una hora.

Los defensores de la línea férrea de la Ruta de la Plata, sin embargo, niegan la mayor y aseguran que este servicio sí hubiera podido ser rentable y se podría haber mantenido en funcionamiento si se hubiera modernizado el servicio. Para ilustrar esa hipotética competitividad, por ejemplo, sólo hay que echar mano de los listados de viajeros pertenecientes al TER-Ruta de la Plata, toda una leyenda dentro del mundo ferroviario español.

Este servicio, era un primera clase que diariamente cubría el trayecto Gijón-Sevilla y que hasta el día de su cierre, el funesto 1 de enero de 1985, viajó completo y con listas de espera en las taquillas.

Moderno y competitivo

"Era un tren moderno, con unos horarios competitivos y que tenía una enorme aceptación entre los usuarios, que se veían obligados sitemáticamente a reservar su billete con varios días de antelación", recalca José Manuel Rodríguez Vidal.

Si el resto de servicios prestados en la línea de la Vía de la Plata hubieran sido igual de competitivos, "el cierre hubiera sido imposible".

Los partidarios de la reapertura manejan más argumentos para defender la rentabilidad de la línea. "Varias empresas, entre ellas una de las más potentes en el sector del transporte de viajeros por autobús negoció con Renfe (ahora Adif) la compra de la ruta, pero el Gobierno puso todo tipo de trabas a la operación y la compra no se pudo cerrar".

La desaparición del servicio de viajeros no significó el abandono inmediato de la línea. Durante varios años, la Ruta de la Plata vio pasar los llamados trenes colectores, locomotoras que transportaban fundamentalmente productos agrícolas pertenecientes a empresas y cooperativas de las provincias de León, Zamora y Salamanca.

Sin embargo, el futuro de la línea férrea estaba escrito el día que se cerró el transporte de viajeros. La degradación de la infraestructura llegó a tal extremo que los trenes colector en algunos pasos a nivel sin vigilancia tenían que parar antes de rebasarlos para que un ferroviario se bajara del mismo y colocara unas cadenas que impidieran el paso de coches. Superado el cruce, el tren tenía que parar por segunda vez para recogerlo y reanudar la marcha. El cierre total de la línea se produjo a finales de los años ochenta, cuando el estado lamentable de la infraestructura obligó a suspender el transporte de mercancías.elmundo.es"

segunda-feira, 16 de março de 2009

Ressuscitar a ferrovia da RUTA DE LA PLATA

Comentando uma notícia vinda à estampa na imprensa espanhola sobre este caminho de ferro convém lembrar que a importância deste trajecto, quer rodoviário quer ferroviário, é de grande importância pois estabelece uma ligação entre a costa norte de Espanha (Gijon) e a costa sul de Espanha (Algeciras), sem passar pelo nó de Madrid.

Em tempos constituiu-se uma associação das câmaras de comércio das principais cidades servidas por este trajecto para a manutenção e melhoramento do mesmo, nas duas vertentes. Mas quando a parte rodoviária ficou em condições o entusiasmo esfriou e a parte ferroviária ainda aspira a uma solução.

Veja-se o texto transcrito:

Noticia en HOY Extremadura

EL 30 DE SEPTIEMBRE DE 1984, el Consejo de Ministros tomó una decisión de la que se vuelve a hablar ahora.

Durante los últimos años, aquel acuerdo ha estado presente en determinados foros, sobre todo en la zona norte de la provincia. Nunca se perdió la pista al asunto, pero ahora ha vuelto a renacer el debate.

Aquel día, el gobierno socialista de Felipe González aprobó el cierre de la línea ferroviaria Plasencia-Astorga, que se hizo efectivo en enero de 1985. El motivo principal para explicar la desaparición fue la falta de rentabilidad económica. Ese tren no tenía los viajeros suficientes como para mantenerse, fue el argumento.

Los entusiastas de este medio de transporte, que son legión, no han olvidado esa ruta, y en más de una ocasión han denunciado año tras año el olvido en el que han quedado esas traviesas.

Ahora, esa bandera la enarbolan también otros. Al margen de los partidos políticos, han aparecido en escena las cámaras de comercio.

Las de Cáceres, Astorga, Béjar, Zamora, Salamanca y León se reunieron el 12 de febrero para unir esfuerzos en la lucha por ver de nuevo circulando a ese ferrocarril. Quieren que reabra la línea de Plasencia a Astorga, pero consideran que eso sería sólo un primer paso dentro de una aspiración más ambiciosa: un tren moderno que comunique Gijón con Algeciras. «La viabilidad de esa línea pasa porque sea veloz y eficaz», apunta Jorge Prieto, secretario general de la Cámara de Comercio de Cáceres.

Él es la persona que ha representado a la institución provincial en las reuniones con las otras cinco, y uno de los que se volverá a sentar a la mesa para debatir el asunto en el mes de abril.

Una cita histórica

Para esa fecha se está preparando una nueva reunión, esta vez más numerosa. Si todo va bien, se citarán una treintena de representantes. Porque la idea es rescatar una figura que no ha desaparecido, pero que apenas tiene actividad: la Conferencia de Cámaras de Comercio de la Ruta de la Plata.

Ese encuentro previsto para abril tendrá cierto carácter histórico, pues hace años que sus miembros no se reúnen. «Es una agrupación que no ha muerto, aunque apenas ha tenido actividad en los últimos años -cuenta Jorge Prieto-. Nació para reivindicar la autovía y el ferrocarril para la Ruta de la Plata, y una vez conseguida la carretera, se diluyó lo del tren».

A su rescate han acudido las seis instituciones involucradas en el trazado Plasencia-Astorga, las que lideran el proyecto que quiere resucitar al tren Ruta de la Plata. «Cuando desapareció tenía máquinas viejas, y ahora sólo tendría sentido con máquinas modernas», apunta el secretario general cacereño. Todas sus aspiraciones pasan por contar con el apoyo de las instituciones.

En su día se dirigieron al Gobierno central, que les dijo que todo dependía de la voluntad de las comunidades autónomas.

En el caso de Extremadura, la respuesta de la Junta ha sido que estaría dispuesta a cofinanciar con el Estado los 48 kilómetros que discurren por su territorio (los que van de Plasencia a Baños de Montemayor), algo que no gusta al PP regional, que considera que es un proyecto que compete al Gobierno central. En cuanto a Izquierda Unida, la asamblea local de Cáceres ya se pronunció a favor en noviembre del año 2005.

Sin embargo, la mayor parte del pastel está en manos de Castilla y León, pues 282 de los 330 kilómetros que separan Plasencia y Astorga están en su territorio.

En este sentido, las seis cámaras que están a la cabeza de esta iniciativa han pedido una entrevista con el consejero de Fomento, para conocer cuál es la postura de la comunidad autónoma. También quieren trasladar su proyecto al delegado del Gobierno en esa región y a Magdalena Álvarez, la ministra de Fomento.

El pasado mes de noviembre, la Diputación de León aprobó por unanimidad de los distintos grupos políticos representados un acuerdo que urge a las administraciones a acelerar la puesta en servicio del desaparecido ferrocarril.

Jorge Prieto tiene claro que un tren desde Gijón hasta Algeciras tendría múltiples beneficios. «Sería una vía de comunicación muy buena porque uniría Europa con las plataformas que se están construyendo en el norte de Marruecos».

«Ninguna industria ni ninguna factoría se instala en un sitio que no está bien comunicado -añade-, y si es moderno, veloz y eficaz, el tren es un medio de transporte más barato que la carretera».