Felizmente em Espanha, e especialmente em certas comunidades autónomas, continua vivo o espírito de manutenção e mostra do património, servindo para mostrar a história de um meio marcante dentro dos transportes.
Qua não falte força ao Museu Vasco dos Caminhos de Ferro.
Restauración a todo tren
Una locomotora Creusot/Naval, pionera en el uso del diesel y la electricidad en la década de los 50, se rehabilita para el Museo Vasco del Ferrocarril
07.11.08 - MIKEL SORO SAN SEBASTIÁN.
Operarios de EuskoTren restauran la locomotora Creusot/Naval 1158 de los años 50. /DAVID APREA El mismo modelo, circulando por vía estrecha.
/M.V. DEL FERROCARRIL > LOS DATOS
Locomotora: Creusot/Naval, fabricada en los años 50 por la Naval de Sestao. Fue la primera en usar la doble tracción diesel y electricidad.
Restauración: Coste de 150.000 euros aportados por Ingeteam. Supone unas 4.500-5.000 horas de trabajo. Quedará en el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia.DV.
La vieja locomotora se hace un lifting y a principios de año, tras su completa restauración, lucirá espléndida en la sede azpeitiarra del Museo Vasco del Ferrocarril. Ahora, la cabeza tractora diesel eléctrica Creusot/Naval 1158 está en el taller del museo, donde tres empleados a tiempo completo la van a dejar con la apariencia que tenía cuando pisaba los raíles de vía estrecha de varias líneas de transporte al principio de los años 50.
La locomotora tiene una historia larga y emocionante que rememora Juanjo Olaizola, director del popular museo de trenes azpeitiarra, para este periódico.
La locomotora Creusot/Naval 1158 empezó a fabricarse en los años 50 por la sociedad Española de Construcción Naval en un lote de veinte máquinas, a petición del Ministerio de Obras Públicas que quería potenciar los ferrocarriles de vía estrecha.
La Naval construía barcos desde principios del siglo pasado pero tras la Segunda Guerra Mundial tuvieron que acoplarse a las locomotoras, «a las que llamaban coches en esa época».
En los años sesenta La Naval fue uno de los grandes constructores de locomotoras, ramo del negocio que transfirieron luego a Beasain, a la CAF. La idea era sustituir a las de vapor «y modernizar el transporte por ferrocarril».
Las pioneras Creusot/Naval fueron las primeras locomotoras capaces de llevar viajeros y transportar mercancías en vía estrecha, así como remolcar trenes en caso de fallos. Estaban pintadas de verde la mitad superior y de negro la inferior, con dos amplios ventanales frontales. El diseño correspondió a la firma francesa Creusot, «que colocaba una placa de bronce con su nombre y el de las empresas que habían colaborado en su construcción». Como La Naval o la germana Schneider.
La locomotora 1158 era diesel-eléctrica. «Era muy potente y fiable. Los motores, grandes y resistentes. Hemos tenido que sacar un émbolo de su camisa con una grúa de 30 toneladas de lo corroído y soldado que estaba», rememora.
La locomotora que se está terminando de restaurar en Azpeitia iba a todo tren. Ha rodado de Peñarroya a Puertollano, de Amorebieta a Bermeo, de Santander a Bilbao y en los últimos años de su vida, que acabó en 1987, en los Ferrocarriles de Valencia.
Dos años más tarde, Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco la recuperó de la estación vizcaína de La Casilla, donde se había deteriorado por la meteorología y los asaltantes nocturnos. «Había cableado cortado a machete».
Historia y corazón
Casi medio siglo de rodaje y la última década de abandono hasta que EuskoTren se interesó por esta locomotora histórica. Buscó un patrocinador para rehabilitar este monumento rodante y lo encontró en Ingeteam, heredera de La Naval vizcaína, empresa de ingeniería, investigación y fabricación de productos.
El acuerdo es relevante, por la cifra que resuelve la reparación completa de la Creusot/Naval 1158 y por los futuros acuerdos. Nada menos que 150.000 euros aporta Ingeteam.
La firma protocolaria la llevaron a cabo ayer en la estación de Euskotren -Topo- en Donostia Julián Eraso, consejero delegado de Eusko Trenbideak y Fernando Alciturri, director general de Ingeteam Corporación. Eraso alabó el esfuerzo económico de la empresa y Alciturri valoró «recuperar patrimonio industrial» añadiendo «motivos sentimentales». Íñigo Palomino, director general de Euskotren y Juanjo Olaizola, director del Museo Vasco del Ferrocarril, fueron testigos.
A corto plazo se va a crear la Fundación del Ferrocarril Vasco que posibilite la recuperación de material digno de figurar en el museo de Azpeitia.
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